Hacerse autónomo en España implica gestionar varios impuestos y cotizaciones. No entenderlos bien puede significar pagar de más o encontrarse con sorpresas desagradables en la declaración anual. Esta guía cubre todo lo que necesitas saber para 2026.
La cuota de autónomos: el nuevo sistema de cotización
Desde 2023 España aplica un sistema de cotización por ingresos reales. La cuota varía entre 200€/mes (para rendimientos netos menores de 670€) y 590€/mes (para rendimientos mayores de 6.000€ mensuales). La tarifa plana para nuevos autónomos es de 80€/mes el primer año.
IVA: el impuesto que recaudas para Hacienda
La mayoría de autónomos aplica el 21% de IVA en sus facturas. Cobras el IVA a tus clientes y lo entregas a Hacienda cada trimestre (modelo 303). También puedes deducir el IVA de tus gastos profesionales. Si facturas a clientes de otros países de la UE, hay reglas especiales (inversión del sujeto pasivo para empresas, IVA del país de destino para particulares).
IRPF: retenciones y declaración anual
Si tus clientes son empresas españolas, te aplican una retención del 15% en las facturas (7% el primer año como autónomo). Esas retenciones van a tu favor en la declaración de la renta. Cada trimestre también debes hacer pagos fraccionados del IRPF (modelo 130) si tus clientes no te retienen o si tienes clientes particulares.
Gastos deducibles
Son deducibles en IRPF e IVA (con facturas): teléfono y conexión a internet (si se usa para el negocio), ordenador y equipos, suscripciones de software, formación profesional, gestor y asesoría, desplazamientos y dietas (con límites), y parte proporcional del alquiler si trabajas desde casa.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena contratar un gestor siendo autónomo?
Casi siempre. Un buen gestor cuesta 50-100€/mes y puede ahorrarte más que eso en optimización fiscal, además de evitar errores costosos con Hacienda.
¿Puedo ser autónomo y empleado a la vez?
Sí, con pluriactividad. Se cotiza en ambos regímenes, aunque hay bonificaciones. Los ingresos se suman para el IRPF.